"Razones para la rebeldía", de Guillermo Toledo

Willie Toledo repasa su vida de activista, sus razones para la indignación permanente, así como sus opiniones sobre el mundo, España, la política, sus colegas actores, la ley sinde, los indignados, la piratería, la flotilla y todas las cuestiones de actualidad política y social de nuestro tiempo.

08/Sep/2011

Willy Toledo enfocado entre una multitud. Unas letras amarillas, 'comic sans', mayúsculas que deletrean su nombre y un título: 'Razones para la rebeldía'. Así será la cara del primer libro firmado por el actor de Animalario, que llegará a las librerías el 15 de septiembre con el sello de la editorial Península.

"El libro tiene 144 páginas, y es lo que cuenta el título", explican en la editorial. "Él cuenta su vida de activista, sus razones para la indignación y lo que piensa sobre temas como la Flotilla de la Libertad, el tema saharaui, la piratería... Bueno, sobre casi cualquier tema".

"Comencé a tener determinada sensibilidad social gracias a mi entorno familiar, gracias a mis padres. Ellos no llegaron a militar en ningún partido político, pero estuvieron reallmente implicados en la lucha anifranquista. Al ser médico mi padre, a mi casa llegaban heridos de manifestaciones que venían para que él los atendiera. Inclluso sé que en casa llegó a esconderse gente perseguida", comienza el relato/ensayo de Toledo...

Se trata de la transcripción y 'composición' de las conversaciones que sostuvo con el periodista Pascual Serrano durante una semana de descanso en la casa de este último, en Fuentealbilla (Albacete). El nombre de Serrano (autor de 'Desinformación') también aparece en la portada del libro, junto al del antiguo secretario general de Izquierda Unida, Julio Anguita.

'Razones para la rebeldía' llegará a las librerías el 15 de septiembre.

 

«Hemos perdido la soberanía, ya que son los mercados y las instituciones financieras las que dictan a los gobiernos lo que deben hacer.
Los derechos constitucionales como la vivienda o el trabajo no se cumplen.
Se están dando los primeros pasos, que pueden ser irreversibles si no le ponemos remedio, para que la sanidad y la educación se privaticen, sin pensar además que los grupos religiosos controlan ya la mitad de la educación de este país.
Tenemos una ley de extranjería racista e injusta.
Nuestro ejército participa en guerras por diferentes zonas de la Tierra y los ciudadanos ni saben dónde ni por qué.

No sé si vamos a poder cambiar la situación, pero, en cualquier caso, los ciudadanos somos los dueños de nuestro destino y en nuestras manos está seguir aguantando o salir a la calle y exigir nuestros derechos».

Guillermo Toledo