Un tribunal norteamericano condena a Cuba a pagar 27 millones a una mujer porque su marido resultó ser un espía y no un desertor

Espías, aviones y sexo entre Miami y La Habana

La casuística de cómo Estados Unidos utiliza las sentencias judiciales y el discurso antiterrorista para hostigar a Cuba es extensa. Pero existe un caso excepcionalmente curioso que apenas se ha difundido. Se trata de la demanda de la ciudadana estadounidense Ana Margarita Martínez, quien se casa en 1995 con el cubano Juan Pablo Roque.

21/May/2013

La casuística de cómo Estados Unidos utiliza las sentencias judiciales y el discurso antiterrorista para hostigar a Cuba es extensa. Pero existe un caso excepcionalmente curioso que apenas se ha difundido. Se trata de la demanda de la ciudadana estadounidense Ana Margarita Martínez, quien se casa en 1995 con el cubano Juan Pablo Roque.

Roque era un piloto de las Fuerzas Armadas cubanas que, en marzo de 1992, deserta de Cuba, nada nueve kilómetros durante siete horas para llegar a la playa de la base estadounidense de Guantánamo y levanta los brazos ante los marines gritando "soy un oficial cubano, estoy desertando". En tres semanas Estados Unidos le da la residencia y Roque se instala en Miami entre los aplausos de la comunidad anticastrista. Al poco tiempo es reclutado por Hermanos al Rescate. Bajo el pretexto de socorrer a los balseros que intentan llegar a Estados Unidos desde Cuba, la organización se dedica a violar el espacio aéreo cubano, hostigar aeronaves cubanas y lanzar panfletos en La Habana llamando a la sublevación contra el Gobierno.

 

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