Foto: El portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Íñigo Errejón, durante la asamblea de Más País que le proclamó candidato a las elecciones generales del 10-N . / Ballesteros (Efe)

Más País nos recuerda la necesidad de más Izquierda Unida

Hubo un tiempo en que creíamos que lo importante de una propuesta política era su programa. Es decir, qué planteaban que harían cuando ese partido llegara al gobierno. El sistema, lo cuento para millennials y quienes creen que la militancia política nació el 15M del 2011, era el siguiente: un órgano dirigente del partido preparaba un documento político y otro organizativo.

28/Sep/2019

Hubo un tiempo en que creíamos que lo importante de una propuesta política era su programa. Es decir, qué planteaban que harían cuando ese partido llegara al gobierno. El sistema, lo cuento para millennials y quienes creen que la militancia política nació el 15M del 2011, era el siguiente: un órgano dirigente del partido preparaba un documento político y otro organizativo. Se debatía en las organizaciones locales, se planteaban enmiendas, propuestas, resoluciones, etc...  Se elegían delegados y éstos se reunían un largo fin de semana para votar y definir el documento definitivo con sus diagnósticos, propuestas y alternativas. Ese era la base para elaborar un programa político, si bien había otros encuentros de las bases, incluso con simpatizantes no afiliados, para elaborar el programa.

Luego llegó la nueva política, cuyo ejemplo más paradigmático es Iñigo Errejón. Antes de reunirse ni votar su militancia ya anunciaron que se iban a presentar a las elecciones generales y teníamos la seguridad de quien era el candidato. Y mientras tanto el partido no tenía nombre, ni programa electoral, ni estatutos, ni sedes, ni militantes (el partido Más Madrid es otro), ni programa. Era la primera vez que un partido anunciaba que se iba a presentar en provincias donde ni tenía ni militantes ni dirección política. Pero no importaba. En otras autonomías, los militantes de históricas organizaciones votaban y decidían ir con ellos a las elecciones (en realidad con él, porque era lo único que se sabía del partido, ni nombre ni otros candidatos). Lo hizo Compromís en la Comunidad Valenciana, Equo en todo el país, algunos sectores de Podemos (como el de Murcia) y otros de En Marea en Galicia.

 

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