Texto Invitado
El periodista Pascual Serrano publica “La prensa ha muerto: ¡Viva la prensa!”

Materiales para un periodismo democrático

En alguna conferencia el periodista y escritor Pascual Serrano ha afirmado que la izquierda ha de superar la “fase plañidera” en torno al actual debate mediático, y plantear alternativas serias al vigente estado de cosas. Entrar en una fase propositiva que supere la queja inútil y así poder avanzar. Es lo que Serrano ya hizo en “Contra la neutralidad” (Península), en 2011, donde proponía como ejemplo de periodismo riguroso y comprometido las experiencias de varios reporteros de fuste: Ryszard Kapuscinski, John Reed, Robert Capa, Rodolfo Walsh o Edgar Snow. En “La Prensa ha muerto: ¡Viva la prensa!” (Península) el periodista hace algo parecido. Describe las experiencias de medios y periodistas que han explorado vías distintas a la del paradigma neoliberal.

27/Dic/2014

En alguna conferencia el periodista y escritor Pascual Serrano ha afirmado que la izquierda ha de superar la “fase plañidera” en torno al actual debate mediático, y plantear alternativas serias al vigente estado de cosas. Entrar en una fase propositiva que supere la queja inútil y así poder avanzar. Es lo que Serrano ya hizo en “Contra la neutralidad” (Península), en 2011, donde proponía como ejemplo de periodismo riguroso y comprometido las experiencias de varios reporteros de fuste: Ryszard Kapuscinski, John Reed, Robert Capa, Rodolfo Walsh o Edgar Snow. En “La Prensa ha muerto: ¡Viva la prensa!” (Península) el periodista hace algo parecido. Describe las experiencias de medios y periodistas que han explorado vías distintas a la del paradigma neoliberal.

En noviembre de 2014 el profesor de periodismo en la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Álvarez, escribió en “El Viejo Topo” un artículo (“La crisis estructural del periodismo en España”) que radiografía la dramática situación. Sólo en 2009 la pérdida de ingresos por publicidad fue del 21%, hecho que se llevó por delante a todos los medios gratuitos (los más dependientes de esta vía de financiación) salvo “20 Minutos”. Cinco años de crisis han supuesto la desaparición de 284 medios en el estado español. En el último año, la tasa de desempleo entre los periodistas aumentó en un 132%.  A ello se agrega el cada vez más íntimo maridaje entre comunicación y finanzas, bien visible en los sillones de los consejos de administración. En Prisa figuran delegados y consejeros de Citibank, Liberty Acquisitions, Roche, Altadis, Banco Urquijo o BBVA. Tirar del hilo accionarial de “El Mundo” implica llegar a la banca italiana (Unipol, mediobanca, Banco San Paolo) y a la industria del automóvil (Fiat y Pirelli).

Además, las tendencias a la concentración y el oligopolio que se denunciaban en los 90 son hoy casi una broma. Tras las fusiones de Tele 5 con Cuatro y Antena 3 con La Sexta, Lara (Planeta) y Berlusconi (Mediaset) dominan el paisaje televisivo. En la radio, Prisa, Cope y Onda Cero controlan el 93% de la publicidad del sector, detalla el artículo de Miguel Álvarez. El fenómeno de acumulación corporativa es mucho más acusado a escala global. La ratio de los 25 grupos mediáticos con mayores ingresos del mundo, publicada en marzo de 2014 por la consultora SNL Kagan, destaca en primer lugar a Liberty Global (con unos ingresos de 9.000 millones de dólares en 2013), seguida de 21st Century Fox (7.300 millones de dólares), Disney (6.636 millones de dólares), Time Warner, Viacom y CBS.

Pascual Serrano no se limita a la descripción de esta realidad desoladora, sino que pone la mirada en las alternativas. El subtítulo del libro (“De cómo la crisis nos trae medios más libres”) anuncia lo que el texto desarrolla a continuación. El periodista analiza medios como Le Monde Diplomatique, La Jornada, Le Courrier, Brecha, IPS, Democracy Now!, Junge Welt y The Nation, de los que desgrana historia, tiradas, situación económica y financiación, propiedad, línea editorial, coberturas significativas, fuentes y firmas destacadas. Además de una línea editorial progresista o de izquierdas, los medios diseccionados comparten algunos rasgos. Por ejemplo, el significativo rol desempeñado por lectores y grupos de apoyo; los mecanismos de participación para los trabajadores; o la prioridad otorgada a la suscripción, lo que implica mayor compromiso de los lectores y autonomía respecto a los ingresos publicitarios.

 

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