Foto: © Europa Press / Ayuntamiento de Coslada

Sáhara, un pueblo a merced de dos monarquías

La llegada a España del líder del Frente Polisario para ser asistido por COVID generó una crisis entre Marruecos y España que derivó a una crisis migratoria al promover Marruecos la entrada de miles de emigrantes a territorio español. La soberanía y autodeterminación del Sáhara Occidental es motivo de conflicto desde hace años entre ambos países.

03/Jun/2021
España y Marruecos están viviendo su enésimo conflicto, que explosionó tras incentivar Marruecos la entrada masiva por mar de más de 9.000 emigrantes a la ciudad española de Ceuta, enclavada en África, entre el 17 y el 19 de mayo. Esta actitud de Marruecos fue una reacción a la acogida sanitaria en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, enfermo de COVID. El ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, aclaró en un comunicado que el desencuentro con España no empezó con la entrada de Gali, ni acabará con su salida y que "el fondo de la crisis" es la postura española respecto a la soberanía del Sáhara Occidental. El presidente Pedro Sánchez calificó de "inaceptable" que el Gobierno marroquí justifique el "asalto a las fronteras españolas" por "desavenencias en política exterior".
A día de hoy, los elementos de confrontación entre España y Marruecos son varios:
La soberanía de Ceuta y Melilla. Se trata de dos ciudades de una importancia estratégica, bajo soberanía española desde 1580 Ceuta, y desde 1497 Melilla. Marruecos las reclama como suyas, a pesar de que nunca pertenecieron a Marruecos. Son los únicos enclaves que tiene la Unión Europea en territorio africano y es la primera frontera que hay con Marruecos. Estas dos plazas no son los únicos territorios de disputa entre Marruecos y España, también están el Peñón de Vélez de la Gomera, el Peñón de Alhucemas, las Islas Chafarinas y el islote de Perejil. Todos ellos islotes y peñones deshabitados en la actualidad.
Unido a lo anterior está el hecho de que Marruecos es una de las principales vías de entrada a Europa, la principal para acceder por España desde África. Eso supone que el gobierno marroquí tiene la llave, para impedir el paso y resolverle un problema a Europa, o permitirlo, desbordar la llegada de emigrantes y crearle el problema. Algo similar a lo que sucede con Turquía en la frontera con Asia, y que tantos réditos le da al gobierno turco vendiendo cara su colaboración.
El pasado histórico tampoco es muy amigable entre Marruecos y España, hace cien años estaban en guerra, concretamente con la región norte de Marruecos, el Rif, una zona cedida como protectorado por Francia, la metrópoli de Marruecos, a España.
Pero de todos los factores, el más conflictivo es el referente al Sáhara, como lo muestran las declaraciones de los respectivos gobiernos.
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